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¿Qué es la Peña Universitaria?
FuentePeriódico: EL SIGLO Fecha24 Mayo 1966 PaísChile


Edición transcrita/traducida

Estudiantes cantan por el amor al arte. No ganan un veinte y se entregan de lleno a una tarea de difusión entre los universitarios.

La Peña Universitaria de la Universidad Técnica del Estado, organizada por la Federación de Estudiantes se inauguró el 16 de abril del presente año y funciona regularmente todos los sábados desde las 21.30 horas en el Casino de la Escuela de Artes y Oficios, ubicado en Avenida Ecuador.

Su director es Claudio Sapiaín, estudiante del primer año de la Escuela de Técnicos Industriales y actúan “Los Ki-la-Pallún” (que significa “Tres barbas”, en mapuche) que ejecutan folklore nortino; Willy Oddó, que interpreta canciones folklóricas argentinas; Cristina Fuentes, que interpreta folklore tradicional chileno; “Los Nubarrones”, cuarteto que interpreta folklore latinoamericano, y Caludio Sapiain, su director. Últimamente se ha incorporado Roberto Parra que asiste todos los sábados. Además con frecuencia llegan conjuntos invitados que cantan.

-¿A iniciativa de quién se creó?, preguntamos a su director, Claudio Sapiaín.

-El Departamento de Cultura de la Federación tenía la idea de lanzar la Peña. Me ofrecí voluntariamente ya que tenía experiencia en esto. Había trabajado en la Peña de Valparaíso y en Antofagasta. Y me hice cargo. Empezó a funcionar a la semana de haberse lanzado la iniciativa.

-¿Con qué finalidad fue creada?

-La finalidad con que se creó la Peña es darle auge a la cultura, no sólo en el aspecto folklórico, sino en general. Más tarde se incorporarán a su programa recitales poéticos, presentaciones de payadores. Se me había olvidado mencionar a un payador que ejerce gran atracción y se llama Raúl, el argentino, que es un obrera de la construcción, chileno que estuvo en Argentina muchos años trayendo de allá el estupendo estilo de la baguala que interpreta magistralmente.

-¿Qué tipo de público asiste?

-El público es re contra heterogéneo. Va mucha gente de afuera, jóvenes en su mayoría, aunque muchos adultos. Muchos estudiantes de la propia Universidad y de otras Universidades. El público no se conforma con mirar: canta, participa. Pide guitarras.

-¿Qué tal la calidad artística de la Peña?

-Excelente. Porque, a pesar de que nosotros estamos a un nivel aficionado, ya que no ganamos nada por cantar, la calidad es muy elevada y nos mueve a nosotros mismos a superarnos cada vez más. Por ejemplo, ahora estoy escribiendo unas Coplas a la Injusticia, que es un conjunto de canciones inspiradas en la realidad cotidiana.

-¿Qué cantidad de público asiste frecuentemente?

-La capacidad de la Peña es de 160 personas. Y se llena todos los sábados. La entrada cuesta tres escudos, incluyendo un vaso de vino tinto del bueno y una empanada. Para los estudiantes que exhiban su carnet. La entrada cuesta 2.500 pesos.

-¿Cuál es el ambiente que define a la Peña?

-Es un subterráneo, que se ha arreglado. Es el Casino, que los sábados arreglamos con troncos y chamantos. La decoración está a cargo de gente que estudia Publicidad en la misma Universidad. Se alumbra por medio de velas en cada mesa. Un escenario hecho de troncos rústicos. Instrumentos típicos, como charangos, bombos, quenas, sikus. ¡Ah…! se me olvidaba mencionar a los hermanos Yáñez que es un buen conjunto que interpreta el folklore argentino con mucho éxito. Canciones de Chango Rodríguez, de Cafrune, de Guarany, Atahualpa Yupanqui.

-¿Y de qué compositores chilenos?

-Yo interpreto de Violeta, de Ángel y mías.

-¿Qué tipo de canciones interpreta Ud.?

-Yo interpreto temas de contenido social. Porque creo que el folklore por definición es pueblo. Y por lo tanto es un canto de rebeldía por donde se tome y guste o no guste. Tengo un compromiso con el pueblo y ello se refleja en mis canciones. Canto lo que el pueblo quiere. La miseria que veo, la canto. Es un canto de rebeldía.

-¿Cree que al folklore se le da el lugar debido en las radios?

-No, rotundamente no. A pesar de lo que se ha levantado gracias a los neo folkloristas, todavía no logra el nivel que se merece. Las radios lo ocultan demostrando una mojigatería medieval, retrógrada. Se empeñan en promover discos extranjeros, que no venden más de 300 ó 400 placas y con las cuales saturan el dial. Donde uno pone la radio escucha cosas extranjeras. Debe dársele mayor cabida a nuestro folklore tanto nacional como latinoamericano. Deben difundirse los discos de los nuevos intérpretes. Y los sellos grabadores -otro aspecto del problema- con fines comerciales están como deformando la finalidad del folklore y del neo folklore. Es un peligro.