EDUARDO CARRASCO PIRARD

 

Fundador del conjunto y Director Musical desde 1969 hasta nuestros dias. Ejecutante de quena, vientos y poseedor de una de las voces características del grupo, reconocible como solista en temas como el “Pregón Inicial” de la Cantata Santa María, “Con el alma llena de banderas” o “Canción para Víctor Jara”. Hincha acérrimo hasta hoy de la Universidad de Chile, su casa de calle Los Jazmines, cercana al Estadio Nacional de Santiago, servía como sala de ensayos del grupo previo al golpe de Estado.

Desde el primer disco se destacó como compositor, en temas tales como “El canto de la cuculí”, o “La cueca triste” –junto a Víctor Jara- y, más tarde, luego de realizar estudios para formalizar sus conocimientos musicales, crearía algunas de las obras más significativas del grupo, como “Vals de Colombes”, “Luz negra”, “Discurso pronunciado por el pintor chileno…” y textos de “Es el colmo que no dejen entrar a la Chabela”, entre muchos otros. Es forjador del concepto de “La revolución y las estrellas” que significara en los años ochenta la evolución en los lineamientos del Quilapayún. Escribió dos libros sobre el conjunto, “Quilapayún” (bajo el seudónimo de Ignacio Santander) y “Quilapayún, la revolución y las estrellas”, además de otra gran cantidad de publicaciones poéticas, filosóficas, conversaciones con Roberto Matta, y ensayos sobre Neruda y la música latinoamericana.

Una vez conseguido el retorno del grupo al país en 1988, decidió permanecer en su tierra natal dejando en paréntesis en su relación con el conjunto. En el país se ha desempeñado como profesor de filosofía en la Universidad de Chile y de La República, como director en la Escuela de Música de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD) y en la división de cultura del Ministerio de Educación. Además, ha escrito canciones para artistas como Osvaldo Díaz o Santiago Cuatro, con quienes ha participado en algunos festivales. En el año 1996 editó un disco como solista titulado “Carrasco”, bajo sello EMI.

A principios del 2003, cuando hace crisis el conflicto del conjunto,  retoma la dirección artística y reagrupa a los integrantes históricos Gómez, García, Venegas, Escudero, Lagos y Quezada, con quienes, más el aporte de Ismael Oddó, refundan el Quilapayún, e inician un juicio legal que finalmente ganan recuperando la marca para el colectivo. Desde entonces ha retomado la composición y las actuaciones en los escenarios, editando a la fecha varios CD y DVD.

En el año 2007 es condecorado por el gobierno frances con el título de Caballero de las Artes y de lasLetras. Su sitio web personal es www.eduardo-carrasco.com

 

 

CARLOS QUEZADA SALAS

 

Percusionista y tenor, oriundo de Puente Alto, culminó sus estudios de diseño en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Chile y es partícipe en la creación de obras arquitectónicas tan significativas como la tradicional Fuente Alemana. Se integró al Quilapayún luego de la primera deserción de Patricio Castillo. De ahí en adelante fue uno de los aportes más sobresalientes en la vida del Quilapayún, al ser el sostén rítmico en las percusiones (congas, bombo, etc.) como por su impresionante calidad vocal.

Su voz solista destaca en una infinidad de temas, algunos de ellos son “A la mina no voy”, la primera versión de “Tan alta que está la luna”, “Mi patria”, “Un canto para Bolívar”, “Es el colmo que no dejen entrar a la Chabela” y “París 1938”. Además formó un insuperable dúo con Willy Oddó en canciones como “En qué nos parecemos” o “Las mujeres de Buenos Aires” y fue el encargado en numerosas ocasiones de la concepción gráfica de los LP’s del grupo.

En su condición de fotógrafo, archivó numerosas actuaciones del grupo y retrató a otros artistas como Isabel Parra e Illapu. Esta a cargo de la documentación del grupo, archivo gráfico, de prensa, etc.

Seguidor de música de los ’50 (Pérez Prado, boleros, Violeta Parra, etc.), se marginó de Quilapayún en 1992 luego de discrepancias con la gestión de Rodolfo Parada,  permaneciendo en Francia, donde dirige y anima un Centro Cultural.

En el año 2003 retoma su vínculo con Quilapayún bajo la dirección de Eduardo Carrasco. Se estima en cerca de 2.000 las presentaciones del Quilapayún en las que Carlos ha estado presente.

 

 

HERNAN GOMEZ LARENAS

 

Músico. Cursó estudios de ingeniería en la Universidad Técnica del Estado.

Seguidor de los Parra, Patricio Manns y Victor Jara, forma en 1963 con “Willy” Oddó y otros tres amigos universitarios, el quinteto “Los Quimbeños”.

En 1965 formaba parte del elenco y de la organización de la peña de la UTE donde se encontró por primera vez con los tres primeros quilas: Julio Numhauser y los hermanos Carrasco con quienes se mantuvo en contacto, incluso participando con ellos en 1967, en una extensa gira por Chile y en un programa de televisión en tanto artista de la peña.

En agosto de 1968 remplaza a Julio Carrasco, por lo que asume preferentemente la interpretación del charango, aunque también toca guitarra, zampoña y muy esporádicamente la quena. Luego del trabajo de taller que realiza Eduardo Carrasco dentro del Quilapayún al inicio del exilio, aparecen algunos textos suyos para temas como "Fiesta en la cocha", "Cueca autobiográfica" y “Patria de multitudes”.

Pese a que en el grupo era el encargado de cantar los temas más festivos (su voz solista se puede encontrar en temas como "Malembe", "El Sabio Loco", “Tutti Frutti” y las versiones en vivo del “Canto Negro”), su voz también tomó otros matices para cantar “Duerme negrito” o “Arriba en la cordillera”.

Luego de que el grupo comenzara a trabajar con el director de teatro francés Daniel Mesguich en los ’80, sorprende a todos desarrollando su faceta histriónica, por lo que se vuelve un pilar en las presentaciones del Quilapayún, en las cuales intercala, entre tema y tema, monólogos humorístico-poéticos.

Junto a Hugo Lagos se opone a diversas medidas administrativas emprendidas por Rodolfo Parada y Patricio Wang por considerarlas abusivas y a fines del 2002 se niega a seguir colaborando con ellos. Junto a Lagos, Guillermo García, Carlos Quezada y Eduardo Carrasco, deciden llevar el diferendo sobre la marca Quilapayún a los tribunales.

Ha ejercido diversas responsabilidades administrativas y técnicas en el conjunto. Actualmente por mandato formal de sus compañeros es el encargado de los asuntos jurídicos en Francia y Europa.

 

 

RUBEN ESCUDERO PINTO

 

Músico e Ingeniero egresado de la Universidad Católica. Se integra a Quilapayún en 1971 luego de que el conjunto regresara de una gira por Europa y Cuba, en reemplazo de Patricio Castillo. Participó en el grupo en su época más exitosa en Chile y también en la más política, mientras paralelamente trabajaba en la CODELCO.

Grabó en “Vivir como él”, “La Fragua”, “Quilapayún 5” y “No volveremos atrás” y se mantuvo hasta los primeros meses posteriores al exilio, en 1974. No hay registro de su voz como solista dentro de los discos del grupo.

Luego de que abandonara el conjunto, se radicó en Inglaterra donde retomó su carrera de ingeniero.

A comienzos de los ’80 retorna a Chile, donde realizo trabajos de consultoría, uniendose posteriormente a una cadena comercial de tiendas, donde hoy ocupa un cargo gerencial.

Tras 29 años de alejamiento, retoma su ligazón con el Quilapayún, dirigido por Eduardo Carrasco, sin dejar de lado su actividad laboral, que incluso lo ha llevado a participar en campañas publicitarias de televisión y prensa.

 

 

HUGO LAGOS VASQUEZ

 

Músico y compositor. Criado en el barrio de Pila del Ganso, desde muy temprano se vuelve seguidor del rock y devoto de los Beatles (hasta hoy). En su juventud forma el grupo “Black Stones”, que llegan a tener éxito dentro de la juventud del sector. Posteriormente se acerca a la música de raíz folklórica y se hace parte de los talleres de Quilapayún, lo que le permite sumarse al conjunto en 1972. Ingresa al conservatorio a estudiar Pedagogía en Música, donde también estaba Guillermo García y el payador y folklorista Pedro Yáñez, con quien alcanza a formar un dúo en forma esporádica.

En el Quilapayún asume principalmente la ejecución de la quena, de la guitarra y otros instrumentos como el tiple. A partir del exilio asoman sus composiciones para el grupo, especialmente instrumentales. Algunos de estos temas son "Ventolera" (a medias con Eduardo Carrasco), "Ronda del ausente" (sobre un poema de Fernando Alegría) y "Las estrellas" ( a partir de un texto de Carrasco). Su particular voz se escucha en canciones como “Canción del llamado”, “Palma sola”, “Retrato de Sandino con sombrero” y versiones en vivo de "La Muralla".

En la dinámica interna, era el encargado de adquirir los nuevos instrumentos e incluso de cosas más cotidianas como cambiar las cuerdas del “arsenal” quilapayunero.

Además de su trabajo en el grupo, realiza constantes colaboraciones con Angel Parra, Mariana Montalvo e Isabel Parra.

Desde 2002 presentado como solista, un espectáculo titulado "Guitare des Andes", que dio nombre a su primer trabajo solista, editado en 2006.

Luego de hacerse críticas sus discrepancias con el manejo que Rodolfo Parada hacia del conjunto, junto con Hernán Gómez se alejan de esa agrupación y retoman el vínculo con Quilapayún bajo la dirección de Eduardo Carrasco. Desde esa fecha se ha hecho cargo de la dirección musical del conjunto.

 

 

GUILLERMO GARCIA CAMPOS

 

Tenor y guitarrista, se integró al conjunto luego de la partida de Rubén Escudero. Criado en la Villa Macul, anteriormente había estudiado Pedagogía en Música en el Conservatorio y previo a su ingreso al conjunto tuvo una efímera carrera solista, que casi se plasma en un disco con temas de música de balada. Fue integrante de los talleres de Quilapayún realizados en 1972 y tras el golpe militar, en 1974 viajo a Francia a integrarse al grupo. En el grupo ha tocado preferentemente la guitarra y las percusiones, complementando el trabajo de Carlos Quezada.

Fue siempre un solista importante del grupo y se convirtió en pilar luego de la salida de Willy Oddó. Su voz quedó registrada en temas como “Te recuerdo Amanda”, la segunda versión de “Vamos mujer”, “La primavera”, “Oficio de tinieblas por Galileo Galilei” o “Allende”, entre otros.

Aunque en el conjunto sólo se le conoce la faceta de compositor por la música de “Caminante sigue”, grabó en el 2000 un disco solista con composiciones propias titulado “Vivencias”.

En 2001, a raíz de sus fuertes desaveniencias con Rodolfo Parada, abandona el grupo y se dedica a potenciar su carrera en solitario, que corono exitosamente con dos presentaciones en Chile, en Agosto del 2002.

En el año 2003 se une al reagrupado Quilapayún, dirigido por Eduardo Carrasco, retomando la voz solista del conjunto.

 

 

RICARDO VENEGAS CARHART

 

Músico y geólogo, participó de los Talleres Quilapayún y alcanzó a ser parte del conjunto estable cuando Eduardo Carrasco y Rodolfo Parada querían bajar su carga de presentaciones con el grupo. Previo a su vínculo con la Nueva Canción, integra el conjunto “Los Puntos”, que alcanza cierto grado de notoriedad. Aficionado al deporte, jugaba tenis con Willy Oddó y era de los entusiastas partícipes de los partidos de futbol que Quilapayún disputaba en el barrio de Colombes.

El golpe lo sorprende en Chile y prontamente se integra al conjunto Barroco Andino en 1974, donde permanece cerca de tres años y participa en la grabación de dos discos. En 1978 viaja a Francia para continuar su relación con el Quilapayún, reemplazando a Eduardo Carrasco, quien decide dejar el escenario para dedicarse a la dirección y composición.

Uno de sus aportes al conjunto es la introducción del bajo eléctrico, además destaca en los dúos de quenas con Hugo Lagos. Posee un registro grave que aparece solista en los temas “Todo tiene que ver” (canción cantada a dúo con Rodolfo Parada) y en “Obachule”.

Abandona el conjunto después de la grabación del disco “Latitudes”, retornando a Chile para trabajar como geólogo. Una vez en el país, comienza a colaborar en la dirección de numerosas agrupaciones musicales jóvenes, destacando el trabajo que realiza con Preludio, grupo con el que ha recreado la música de la Nueva Canción Chilena, montado exitosamente la “Cantata Santa María de Iquique” y un vasto repertorio del Quilapayún.

A principios de 2003, retoma su relación con el Quilapayún dirigido por Eduardo Carrasco.

 

 

ISMAEL ODDO MENDEZ

 

Músico y compositor. Hijo del recordado Willy Oddó y de la bailarina Rayen Méndez. Se une a principios del 2003 al Quilapayún dirigido por Eduardo Carrasco, en un emotivo reemplazo de su padre.

En el conjunto esta a cargo de las guitarras, quenas y piano. También ha incursionado en la composición, poniendo música al texto de Carrasco "Palabras de Amor", incluido en el CD "Siempre" de 2007.

Además del conjunto, Ismael se encuentra desarrollando una carrera solista con la que espera editar en el corto plazo su primer trabajo.

En 2009, junto a otros músicos de su generación (el conjunto "Chancho en Piedra", Fernando Julio y Camilo Salinas) formaron el Colectivo Cantata Rock, con el cual reinterpretaron la Cantata Santa María en nota rock, estrenada el 20 de Diciembre de 2007 en Santiago y editada en CD el 2009.

 

 

 

 

 

SEBASTIAN QUEZADA

 

Músico. Hijo de Carlos Quezada. Medalla de oro del conservatorio de Versalles en percusión clásica con el maestro Silvio Gualda. Profesor de percusiones y cantos afrocubanos en el Instituto Superior de Artes Afrocubano de Paris. Se une oficialmente al conjunto Quilapayún a principios de 2005, aun cuando antes ya había participado en presentaciones del grupo.

Nacido el 12 de Enero de 1972, Sebastián comienza profesionalmente a los 16 años tocando en proyectos y creaciones de música contemporánea, con orquestas clásicas como la Opera de Paris o la de Bordeaux Aquitaine (gira por las filarmónicas alemanas y austriacas). Más tarde participa en la "L'opera Impudique" de Bernard Cavana y al mismo tiempo forma parte del orquesta del Festival de Evian, teniendo el privilegio de trabajar junto al maestro Rostropovich.

En la música Afrocubana y latina en Paris toca junto al difunto Anga Diaz, Minino Garay y los tambores del sur, Dee Dee Bridgewater, entre otros.

Quezada también participa en el trío La Tregua con Alfonso Pacin y Fulvio Paredes. Es percusionista de la prestigiosa orquesta de Jazz Ensemble dirigida por Patrice Caratini y también en el quinteto "Latinidad" junto à Manuel Rocheman, Remi Sciutto y Inor Sotolongo. Cantante de Rumbabierta, co-produce el ultimo disco de Julien Lourau "Julien Lourau vs Rumbabierta" bajo sello Bleu.

 

 

RICARDO VENEGAS HIJO

 

Músico. hijo de Ricardo Venegas, de quien hereda su pasión por la música y en particular por el bajo, instrumento que toca en el conjunto.

Divide su tiempo entre su actividad como Radio-Controlador en una emisora FM y su otra gran pasión, la banda de rock Ball-Breaker. tributo chileno a AC-DC.

Al conjunto se une formalmente en la gira que Quilapayún realizó por Chile en 2007, aunque anteriormente ya había colaborado en el disco "Siempre".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

FERNANDO CARRASCO

 

Músico y Compositor, tiene una vida ligada la Universidad de Chile donde curso estudios de pedagogía y composición. Tempranamente colabora con varios referentes de la Nueva Canción Chilena, como los Talleres del Quilapayún, Huamarí y Víctor Jara. Luego del golpe militar, se integraría en la primera formación de Barroco Andino donde llega a ser su director por casi 3 años, hasta la primera disolución del conjunto. Mas tarde se focalizara en el trabajo de taller liderando proyectos musicales de los conjuntos Cruz del Sur y Aranto. En la década de 1990 Carrasco trabajó como arreglador musical para numerosos conjuntos y solistas de música popular. Actualmente se desempeña como docente de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile.

En Quilapayún, Fernando es instrumentista múltiple: guitarra, charango, quena, acordeón, mandolina y voz. En el nuevo disco "Solistas" participó como arreglador y como compositor sobre un texto de Eduardo Carrasco ("Canción de cuna").