Canción: Playa del sur
Texto: Pablo Neruda
Música:
Hugo Lagos
Arreglo: Eduardo Carrasco - Hugo Lagos

Letra:
La dentellada del mar muerde
la abierta pulpa de la costa
donde se estrella el agua verde
contra la arena silenciosa.

Frente a la furia del mar
son inútiles todos los sueños
para qué cantar la canción
de un corazón que es tan pequeño

desgranado viento del mar
sigue besándome la cara
arrástrame viento del mar
adonde nadie me esperara

a la tierra más pobre y pura
llévame viento entre tus alas
así como llevas a veces
las semillas de las hierbas malas

allí estaré como aquí estoy
adonde vaya estaré siempre
con el deseo de partir
y con las manos en la frente.

Frente a la furia del mar
son inútiles todos los sueños
para qué cantar la canción
de un corazón que es tan pequeño.

a mordiscos de sal y espuma
borra el mar mis últimos pasos
y una bandada raya el cielo
como una nube de flechazos.

Edición:
Esta canción fue grabada en 1980
Está incluida en los discos:

 

Oficiales
 
Recopilatorio
   


Detrás de micrófono
Por Hugo Lagos

En los viajes  siempre se anda con libros y artefactos musicales, los tiempos de espera son largos y la lectura o  escuchar música son buenas compañeras. Así, en una compilación de poemas de Neruda se encontraba silenciosa la “Playa del sur”, fría y solitaria, lo contrario de una playa veraniega, la proposición de canción fue aceptada y se pasó entonces al arreglo.

Se estilaba por esa época hacer en las canciones interludios de quenas a la Luis Advis, es decir, largos contrapuntos melódicos, decidimos hacer algo distinto y el resultado fue satisfactorio: secuencia de intervalos de segunda en semicorcheas entre la guitarra el charango y el bajo  que terminan con tres arpegios, una pulsación rítmica se instala durante dos compases y las quenas intervienen haciendo un motivo evocador más rítmico que melódico. Va mejor con el texto.

El final quedó como el principio pero en armonía.

Cabe señalar que en los ensayos, a Willy y a Farzan les dio por mimar el texto de la canción al mismo tiempo que la cantábamos, “las manos en la frente”, “lluvia de flechazos”, “llévame viento entre tus alas” etc., los gestos eran elocuentes, lamentablemente no se podían hacer en el escenario por razones obvias. Los conciertos no son chacota.