El
Exilio
"Patria,
luz y bandera
de
los puños alzados
volverás
a florecer
volverás
a renacer."
El
Golpe Militar sorprende al conjunto en Francia, país donde deciden radicarse, y
desde el cual inician una serie de presentaciones en solidaridad con la causa
chilena. Estas actuaciones se extenderán por 2 años y los llevarán a recorrer
todos los continentes. A comienzos de 1974, Rubén Escudero decide partir del
grupo, ante lo cual llaman a Guillermo García, músico que había formado parte
de los Talleres desarrollados en 1972.
En
1975 por fin vuelven a los estudios de grabación, componiendo otro de sus
discos clásicos "El Pueblo Unido", el cual incluirá la canción homónima
que rápidamente se convertirá en un himno de lucha en todos los pueblos del
mundo. A este disco le seguirá el LP "Adelante", en el que la mayor
parte de los integrantes del grupo asumen la labor de composición, fruto de una
suerte de taller interno que realiza Eduardo Carrasco (en el LP figuran trabajos
de Willy Oddó, Rodolfo Parada, Hernán Gómez y Hugo Lagos).
En
el año 1976, sale al mercado el LP "Patria", y posteriormente, bajo
sello MoviePlay, el trabajo colectivo "Desde Chile Resistimos Vol. I",
el cual incluyó canciones anónimas escritas en Chile y enviadas al extranjero
para ser interpretadas por los artistas en el exilio.
En
el año 1977 editan la antología "La Marche et le Drapeau", disco
doble que rescata varias de las canciones editadas antes de 1973 junto con otras
composiciones inéditas. Además, graban su primer LP en vivo, llamado
"Enregistrement Public" fruto de los conciertos en el "Theatre de
la Ville" el 5 y 6 de Enero de 1977.
En
1978, Eduardo Carrasco decide retirarse de los escenarios para focalizarse en el
trabajo de la dirección y composición, integrándose al grupo en su reemplazo
Ricardo Venegas, geólogo y músico, quien se había relacionado con Quilapayún
desde principios de los '70 cuando se integró a los talleres que organizó el
grupo. Este mismo año graban la segunda versión de La Cantata Santa María,
con relatos en francés de Jean Louis Barrault y la traducción y corrección de
textos por Julio Cortázar.
En
el año 1979 Quilapayún esboza lo que será un cambio en su concepción artística.
Políticamente, se alejan del P.C y comienzan la gestación de lo que será su
nuevo ideario, el de "La Revolución y las Estrellas". Bajo este
contexto editan el LP "Umbral", en el cual aparecen dos importantes
influencias para el nacimiento del nuevo Quilapayún: Roberto Matta y Gustavo
Becerra. En este disco aparecen dos canciones simbólicas de la nueva etapa: el
"Discurso pronunciado por el pintor surrealista Roberto Matta..." y la
cantata "Américas" con música de Gustavo Becerra sobre texto de
Neruda .
En
1980 editan el LP "Alentours" y más tarde "Darle al Otoño un
golpe de ventana para que el verano llegue hasta Diciembre". Este año
también participan en el programa francés "Grand Echequier", el
espacio más importante de la televisión gala en esa época, que tuvo una edición
dedicada completamente al grupo y en el cual comparten escena con el pianista
Roberto Bravo, Juilette Greco y Julio Cortázar. Nota aparte merece la
escenografía confeccionada por el pintor Roberto Matta.
En
1982 editan "La Revolución y las Estrellas" con el cual sellan su
nuevo proyecto musical. En este disco se afianzan las composiciones personales
del conjunto. Este mismo año se integra Patricio Wang, joven compositor
chileno, quien sin embargo tenía a su haber una vasta trayectoria musical. La
incorporación de Wang será fundamental en la composición y posteriores
arreglos de los temas.
Durante
1983 realizan una exitosa gira de regreso a Argentina, que quedará registrada
en un disco doble a partir de sus presentaciones en el Luna Park de Buenos
Aires, los días 23, 24 y 25 de Noviembre. Además, en ese año publican el LP
"Chante Neruda" con el que el grupo conmemora los diez años de la
muerte del poeta.
En
1984 editan el LP "Tralalí -Tralalá" el cual incluye el clásico
"Es el colmo que no dejen entrar a la Chabela" y el "Oficio de
Tinieblas por Galileo Galilei", donde se manifiesta el trascendente aporte
de Wang a la reinvención musical de Quilapayún.
El
año 1987, editan "Survarío" en el cual se estrecha la relación de
Quilapayún con los poetas contemporáneos (Guillén, García Lorca, Huidobro y
Alberti). Posteriormente, uno de los puntales del conjunto, Guillermo Oddó
decide alejarse del conjunto, con lo que el grupo se convierte nuevamente en un
septeto.
En
1988 vuelven a trabajar con el compositor Luis Advis, en la creación de
la sinfonía "Los Tres Tiempos de América". Para este trabajo,
incluyeron la voz de Paloma San Basilio. Este año también marca el esperado
regreso de Quilapayún a Chile. En
los días previos al plebiscito, se presentan en la concentración final de la
campaña del “No” en la Panamericana ante un millón de personas.
En
el verano de 1989, Quilapayún retorna a Chile con una gira nacional. Cinco
funciones en el Teatro California (del cual se registra un casette doble
"Quilapayún en Chile"), un recital en el Estadio Santa Laura y
actuaciones en Valparaíso y el sur del país. Este
año también marca el alejamiento del director del grupo Eduardo Carrasco.
Desde ese momento la dirección artística quedará en manos de Rodolfo Parada y
la dirección musical será responsabilidad de Patricio Wang.